La mayoría de las noticias hoy en día son consumo pasivo. Te desplazas, lees un titular y sigues adelante. Los mercados de predicción cambian eso. Cuando tienes aunque sea un puesto pequeño, empiezas a prestar atención. Investigas a los nominados al Oscar. Ves debates políticos. Discutes con amigos. Una pequeña estaca convierte a los espectadores en participantes. Ese es el verdadero poder de los mercados de predicción.