El Genesis-2 de Orbit AI (“Ojo de Dios”) acaba de recibir un gran impulso tras el anuncio de NVIDIA en el GTC 2026. NVIDIA presentó el Módulo Space-1 Vera Rubin, que ofrece hasta 25 veces más capacidad de computación AI que el H100, cumpliendo con los estrictos límites de tamaño/peso/potencia del espacio, específicamente para centros de datos orbitales e inferencia en tiempo real en el borde. El Genesis-1 ya demostró el concepto: un modelo real de 2.6B funcionando en NVIDIA Jetson en órbita desde diciembre de 2025, reduciendo el ancho de banda de datos infrarrojos en un 99%. Ahora, el Genesis-2 convierte eso en el primer agente AI autónomo que procesa video en órbita. El Borde Descentralizado Mientras NVIDIA potencia la infraestructura de hardware para la computación orbital, Orbit AI añade la capa descentralizada: inferencia nativa de blockchain, soberana, que no está bloqueada a estaciones terrestres o nubes de grandes tecnológicas. Juntos, señalan el cambio de la AI terrestre a una inteligencia espacial resiliente, reduciendo la latencia, los costos y los puntos únicos de fallo. Esto ya no es marginal. Es la infraestructura encontrando la filosofía en la frontera final.