Los eventos del FOMC actúan como catalizadores de volatilidad, pero su impacto depende del régimen de riesgo subyacente. En entornos de alto riesgo, los días del FOMC tienden a desencadenar rechazos o acelerar la baja. En regímenes de estabilización, a menudo marcan mínimos locales o puntos de continuación. Los últimos tres cambios de tasas refuerzan la misma idea: el FOMC es un evento de volatilidad, pero no define la tendencia por sí mismo. ⬇️