Las blockchains de privacidad han existido durante años. Sin embargo, apenas las utilizamos. ¿Por qué? Aquí están las verdaderas barreras: 1. Facilidad de uso: La privacidad debe ser nativa de la billetera. No puede ser una dApp separada; eso genera demasiada fricción. 2. Activos: Necesitamos infraestructura de privacidad, no tokens de privacidad. No deberías tener que intercambiar tu ETH o BTC por un token diferente solo para obtener anonimato. 3. Rendimiento: Las transacciones deben ser rápidas y baratas. 4. Cumplimiento: La transparencia total es exposición; el anonimato total es un imán para actores malintencionados. Necesitamos un término medio: un mecanismo para desproteger quirúrgicamente la actividad ilícita sin comprometer la privacidad de otros usuarios. Starknet está resolviendo esto. Con STRK20, estamos abordando estos obstáculos. La mejor solución de privacidad está llegando a Starknet. Pronto.