No lo creerías, pero las redes de pago en África y América Latina se mueven más rápido y son mucho más abiertas a la adopción de activos digitales que en los países y continentes 'occidentales'. Se esperaría que muchos de los neobancos y redes P2P en estas regiones tengan métricas asombrosas que sorprendan a muchos inversores tradicionales. Las finanzas agentivas solo acelerarán este fenómeno también.