Acabo de ver una película interesante llamada Perfect Days. Trata sobre un autista japonés que necesita tener una rutina diaria muy rígida para mantener su cordura, que está al borde del colapso. Cuando se le presentan segundas sorpresas y su rutina se interrumpe/cambia, se desmorona. Los verdaderos autistas saben que las rutinas son esenciales. No te metas con la rutina.