La guerra de Trump contra Irán está disparando los precios del petróleo—incrementando los precios de la gasolina en las estaciones de servicio. La guerra de Trump también está interrumpiendo las cadenas de suministro de fertilizantes—poniendo en riesgo precios más altos en los supermercados y más hambre en todo el mundo. Trump prometió reducir costos y poner fin a las guerras, pero su guerra en Irán está aumentando los costos.