Ese día tenía veintiún años, en la época dorada de mi vida. Tenía muchos anhelos. Quería amar, quería comer, y también quería convertirme en una nube medio clara, medio oscura en el cielo en un instante. Más tarde supe que la vida es un proceso de ser golpeado lentamente, uno envejece día a día, los anhelos desaparecen día a día, y al final se vuelve como una vaca que ha recibido golpes.