Las temporadas de Meme se calientan. Los nuevos corredores toman el protagonismo. Pero siempre vale la pena prestar atención a aquellos que se quedan. Las comunidades que no desaparecen cuando se apaga el bombo. Aquellos que siguen construyendo, siguen apareciendo y siguen intentando añadir valor real al espacio. A largo plazo, la consistencia supera al bombo.