Un efecto de segundo orden menos obvio de la guerra es que las acciones de las aerolíneas están en gran riesgo. El combustible para aviones tiene requisitos de almacenamiento específicos, lo que dificulta su almacenamiento a granel. Las aerolíneas globales tienen programas de cobertura de combustible por esta razón, pero muchas aerolíneas estadounidenses detuvieron estos programas en 2025. Una escasez de petróleo debido a un cierre prolongado del estrecho de Ormuz afectaría a las aerolíneas mucho más que a otras industrias.