La compra por pánico ocurre incluso cuando no hay un peligro real. Es un instinto humano: cuando aparece la incertidumbre, la gente se apresura a asegurar recursos antes que los demás. El miedo se propaga más rápido que los hechos, y de repente, los estantes vacíos parecen ser prueba de una crisis que en realidad no existe. A veces, la verdadera escasez no son los bienes. Es el pensamiento sereno. ¡EAU 🇦🇪 Fuerte!