En un desarrollo notable, el Ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, mantuvo una conversación telefónica con el Ministro de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita, Faisal bin Farhan Al Saud, y se comprometió a enviar enviados chinos al Medio Oriente en un intento de mediar algún tipo de proceso de paz entre las naciones involucradas en el conflicto con Irán.