La gestión de activos se está reconstruyendo sobre una infraestructura abierta. Las plataformas de próxima generación son nativas de la tecnología y están construidas sobre rieles públicos. El riesgo es verificable de forma independiente. La implementación de capital es transparente y en cadena. Modelos duraderos conectan el capital en cadena con flujos de efectivo regulados y del mundo real a través de suscripciones autorizadas y marcos auditados. Este cambio estructural ya está en marcha.