La razón por la que los juegos se ven y funcionan peor hoy en día es porque alcanzamos el pináculo literal de los gráficos en 2015, y ahora la única forma de vender más GPU es acumulando efectos sin sentido que a nadie realmente le importan y externalizando la optimización a países del tercer mundo. Siguen promoviendo nuevas tecnologías ''revolucionarias'' que reducen a la mitad tu tasa de fotogramas y son obligatorias la mitad del tiempo solo para poder mantener el statu quo y venderte esa nueva tarjeta gráfica o consola. Mira cualquier juego de 2014 a 2020 y pregúntate si realmente necesitas más que esto.