La excelencia de la juventud americana ha sido sistemáticamente suprimida por las instituciones cuyo trabajo explícito es desarrollarla. Durante una generación, "equidad" ha sido el martillo que los ideólogos han utilizado para eliminar la excelencia en las escuelas. Hay 3 formas de neutralizar esa arma: 1) rechazar la premisa de que "igualar resultados" es un objetivo digno. 2) demostrar que eliminar los caminos públicos hacia la excelencia perjudica a los niños que más dependen de ellos. 3) reclamar la palabra "equidad" para incluir las necesidades académicas de TODOS los niños, incluidos los de alto rendimiento. Gracias a @CenterforEdProg por colaborar conmigo en este ensayo sobre los fracasos de la educación equitativa.