Vi "Crime 101", la adaptación cinematográfica de una novela corta de nuestro Don Winslow. ¡Fue excelente! ¡Completamente satisfactorio! El equilibrio entre emociones, acción, drama, desarrollo de personajes y presagios es perfecto, convergiendo finalmente en la columna vertebral de la historia: la Carretera 101. Me recordó a los tipos de películas noir de alta calidad que amaba de niño. En lugar de apoyarse demasiado en la violencia extrema, persecuciones de coches excesivas o tiroteos incesantes, la película mantiene la tensión hasta el final mientras explora profundamente hacia dónde se dirigen cada uno de los personajes. No se trata de justicia o de bien y mal, ni de ley o ética. En cambio, un sentido de "amor" por los personajes y un código casi caballeresco de "honor" se materializan de manera silenciosa y satisfactoria en los momentos finales. En un momento me encontré pensando: "¿Qué pasaría si Michael Mann hubiera dirigido esta historia original?" Pero el director Bart Layton extrae hábilmente el profundo afecto de Don por Steve McQueen. El elenco está repleto de actores conocidos por interpretar a "superhéroes" de cómic, Thor, Hulk, Storm y Druig, sin embargo, al tratar el trasfondo de cada personaje con sinceridad, la película logra que las delicadas emociones de "el perseguidor", "el perseguido" y "los atrapados entre ambos" se filtren naturalmente en sus acciones, algo que muchas películas noir posteriores a Tarantino parecen haber perdido. Y fue un verdadero placer ver a Nick Nolte en pantalla también.