Trump conocía el ataque de South Pars y lo aprobaba. Pero ahora se opone a los ataques contra sitios energéticos iraníes, creyendo que Teherán recibió el mensaje de que debe reabrir el Estrecho de Ormuz. Trump está abierto a futuros ataques contra instalaciones energéticas iraníes dependiendo de las acciones del SoH de Irán.