Gracias a Dios por la agenda de dominio energético del presidente Trump, desde incentivar el fracking hasta el "Drill Baby Drill". Es un poco exagerado que la izquierda progresista se queje de los precios del petróleo cuando llevan años implementando políticas para subir los precios y así empujar a la gente hacia la energía eólica, solar y eléctrica.