Una política interesante de la Primera Revolución para la próxima generación sería cambiar toda la política fiscal para que se centre menos en el sector inmobiliario y más en el crecimiento de la productividad. El sector inmobiliario ha pasado de ser un lugar para trabajar/vivir a un mecanismo de extracción de arbitraje de clases debido a todas las ventajas fiscales y al patrimonio acumulado durante una generación.