La mayoría de las mujeres no se dan cuenta de que los problemas de azúcar en sangre pueden frenar la ovulación. Cuando la insulina se mantiene elevada, suprime algo llamado SHBG, lo que significa que empieza a circular demasiada testosterona libre. Ese exceso de testosterona interfiere con el desarrollo folículo y puede impedir que el óvulo se libere. Esto es lo que ocurre en la mayoría de los casos de SOP. La mayoría de las mujeres con SOP tienen resistencia a la insulina que provoca sus síntomas. Pero no necesitas un diagnóstico de SOP para que esto importe. Si te saltas comidas y luego te atracas, te alimentas de café hasta las 12 de la noche, comes principalmente carbohidratos refinados, te acuestas tarde y duermes mal, llevas un estilo de vida de alto estrés... Tu insulina sube y baja todo el día, y tus ovarios la notan. El Estudio de Enfermería siguió a 18.555 mujeres y encontró que las mujeres que seguían dietas con mayor carga glucémica tenían casi el doble de riesgo de infertilidad ovulatoria. Tu azúcar en sangre y tu fertilidad están mucho más conectados de lo que crees.