Para entender hasta qué punto está el discurso "anti-guerra" de las personas reales sobre el terreno, imagina esto: Lleva días un dron rondando Shiraz, y en vez de entrar en pánico como quieren los expertos, la gente le puso un apodo. La llaman Pedram. Así de desconectado está el guion anti-guerra convencional de la realidad dentro de Irán. El cielo está lleno de hardware, y Shiraz ya ha adoptado uno.