La crisis que se desarrolla en Oriente Medio constituye una grave amenaza para la paz y la seguridad internacionales y ha causado un inmenso sufrimiento a los civiles. La desescalada y el diálogo son la única salida. Insto encarecidamente a todas las partes a cesar las hostilidades, respetar el derecho internacional, proteger a los civiles y regresar inmediatamente a la mesa de negociaciones.