Los Países Bajos se han convertido en un país de perdedores. Los perdedores no se reprochan nada y se quitan todo entre ellos. Esa es su estrategia de supervivencia. El impuesto del 36% sobre los beneficios no realizados vuelve a restar algo a los ganadores. Los amigos de verdad te ayudan a ganar. Los Países Bajos no.