Todavía me parece una locura que exista una granja lechera donde las vacas no pastan. Mi granja favorita de leche cruda tiene un cobertizo de ordeño operado por robots al que entran las vacas siempre que deciden ser ordeñadas por un robot guiado por láser. Ninguna intervención humana. Las vacas simplemente van y vienen del prado cuando les da la gana.