En el 3000 a.C., todos los datos del mundo — cada scroll, cada tableta — sumaban aproximadamente 1 gigabyte. El equivalente a 4.000 libros. ¿Para 2025? 181 zettabytes. Eso son 181 billones de gigabytes. Tu cerebro evolucionó para rastrear a 150 personas en una tribu.  Ahora está intentando procesar una tormenta de datos para la que ningún humano fue diseñado para manejar. ESO es por lo que estás cansado.