Una cosa que te enseña el trading poco a poco es esto: No faltan estrategias. Hay una escasez de autoconciencia. Cuando entras en los mercados, todo parece convincente. Cada hilo, cada modelo, cada desglose gráfico parece la respuesta. Recuerdo que yo también pasé por esa fase. Una semana descubría un nuevo enfoque y pensaba: "Esto es." Unos días después veía otra estrategia que parecía aún más limpia, aún más inteligente... Y de repente, la que estaba aprendiendo me parecía anticuada. Así que cambiaría de nuevo. nuevos indicadores. Nuevos plazos. Nuevas reglas. En ese momento pensé que estaba mejorando. En realidad, solo estaba dando vueltas en círculos. Porque el verdadero problema no era la estrategia. Era que nunca me paraba a preguntarme si la estrategia realmente encajaba con el tipo de persona que era. La verdad es que los traders llevan vidas muy diferentes. Algunas personas realmente disfrutan sentarse frente a los gráficos durante diez horas al día. Prosperan con decisiones rápidas, reacciones rápidas y un compromiso constante. Para ellos, los plazos más cortos tienen sentido. Scalpear tiene sentido. La toma de decisiones con alta frecuencia se siente natural. Pero otros no están cableados así....