Once senadores estadounidenses piden al Departamento de Justicia que investigue a Binance por violaciones de sanciones Una coalición bipartidista de once senadores estadounidenses ha solicitado formalmente que el Departamento de Justicia y el Departamento del Tesoro investiguen a Binance por posibles violaciones de sanciones internacionales y leyes contra el blanqueo de capitales. Las acusaciones se centran en facilitar transacciones por valor de miles de millones de dólares a entidades sancionadas en Irán y Rusia. Las acusaciones La solicitud, liderada por el senador Mark Warner de Virginia y la senadora Elizabeth Warren de Massachusetts, llega casi dos años y medio después del histórico acuerdo de 4.300 millones de dólares de Binance con las autoridades estadounidenses en 2023. Ese acuerdo fue, en su momento, una de las mayores sanciones económicas jamás impuestas a una empresa de criptomonedas. La postura de los senadores es que la transformación de cumplimiento que se suponía debía desencadenar no se ha materializado. Las acusaciones específicas son sustanciales. Los informes revisados por los senadores indican que aproximadamente 1.700 millones de dólares en activos digitales fluyeron a través de Binance hacia entidades iraníes, incluidos grupos con vínculos con la Guardia Revolucionaria Islámica y los hutíes. Según se informa, los investigadores identificaron más de 1.500 cuentas a las que accedieron usuarios en Irán y encontraron pruebas de actividades relacionadas con la evasión de sanciones petroleras rusas. Dos elementos de las acusaciones tienen un peso particular más allá de los datos de la transacción en sí. Primero, la carta de los senadores afirma que el personal de cumplimiento interno que identificó y señaló la actividad sospechosa fue posteriormente despedido o suspendido. Si es correcto, eso indicaría una supresión deliberada de la función de cumplimiento en lugar de un fracaso involuntario de la misma. En segundo lugar, las agencias de seguridad han señalado que Binance se ha mostrado menos cooperativa en la provisión de información de los clientes en comparación con el periodo inmediatamente posterior al acuerdo de 2023, lo que representa una regresión medible respecto a la postura que el exchange adoptó en ese momento.