Todo lo malo que ha pasado a los blancos en los últimos 70 años se debe a que nos importan más los extranjeros que los nuestros parientes. El daltonismo no es una moralidad, es una maldición. Los no blancos odian a los blancos y no sienten ninguna vergüenza ni culpa por explotarnos. No deberíamos sentir nada por los no blancos. Los que no son o piden limosna o roban. Tienen hambre eterna y suplican que les den de comer. Los blancos debemos centrar toda nuestra caridad y buena voluntad hacia la nuestra. La caridad hacia los nons es inmoral y aumenta los problemas. Basta. Que Dios los salve.