La única forma de destituir a este hombre es que dimita. Eso es todo. Nuestros Padres Fundadores no pretendían que el Congreso o el Senado fueran mandatos vitalicios. Haz ruido. Haz ruido. Aplica presión. Mitch TIENE que irse. No hay un mecanismo federal, salvo la EXPULSIÓN, pero no tendremos dos tercios para que lo haga llegar a la meta. Si no vamos a introducir límites de mandato, necesitamos una forma de deshacernos de estos ladrones de democracia sedientos de poder.