Este es el problema de la autoridad científica performativa. Ponte la bata de laboratorio, la pajarita, el aspecto cuidadosamente despeinado y la señal "Confía en mí, soy científico". Luego procede a hablar con absoluta certeza sobre algo que claramente no entiendes. Afirmar que el autismo se explica completamente por "genes específicos en el desarrollo fetal temprano" es falso. El autismo no se entiende. Si lo fuera, las familias no seguirían adivinando y el campo no estaría lleno de preguntas sin resolver. Afirmar que no hay plausibilidad para las contribuciones ambientales no tiene base probatoria. Esto es a lo que reacciona la gente: científicos hablando muy fuera de su especialidad y presentando preguntas abiertas como hechos resueltos. Por eso la credibilidad sigue cayendo.