Existe una tendencia de los traders exitosos a centrarse en exceso en su(s) área(s) de especialización y a ver al resto de los participantes del mercado y sus actividades desde esa perspectiva individual. "Así es como pude tener éxito, así es como se tiene éxito." La realidad es que existen muchas formas de participar de forma productiva en un mercado. Llevo casi una década escribiendo, dando conferencias y asesorando sobre formación y desarrollo de traders, y en ese tiempo rara vez he mencionado cómo solía operar. Porque es irrelevante. Lo que me hizo exitoso fue el producto de mis fortalezas particulares, que coincidían perfectamente con el mercado en el que estaba presente y las herramientas disponibles para operar en ese entorno. Nada de eso sería igual para nadie que empezara el año pasado, el mes pasado o mañana. Hay ciertas verdades inmutables sobre el comercio. Tienes que ser capaz de absorber información y convertirla en una perspectiva sobre la evolución futura del precio. Tienes que entender riesgo/recompensa, y debes hacer apuestas adecuadamente dimensionadas y gestionar el riesgo inherente. Debes ser lo suficientemente disciplinado para hacer todo eso de una manera rigurosa e intelectualmente honesta. Puedes hacer todo lo anterior cuantitativamente, o no. Con un algoritmo o un teléfono, un bloc de notas y un bolígrafo o un FPGA. La clave para ser un trader constante y rentable suele ser hacer las tareas básicas y aburridas que, en conjunto, forman tu ventaja mejor que tus competidores en el mercado. Eso es todo. Eso es todo. Si puedes hacer eso, tienes una oportunidad. Si no puedes, no puedes.