Anoche pasó algo muy triste en Hollywood. Rob Reiner, un director de cine y estrella de comedia torturado y en apuros, pero en su día muy talentoso, ha fallecido, junto con su esposa, Michele, supuestamente debido a la ira que causó a otros a través de su enorme, inflexible e incurable afección de una enfermedad mental incapacitante conocida como SÍNDROME DE DESORDEN DE TRUMP, a veces llamada TDS. Se sabía que volvía loca a la gente con su furiosa obsesión por el presidente Donald J. Trump, con su evidente paranoia alcanzando nuevas cotas mientras la Administración Trump superaba todos los objetivos y expectativas de grandeza, y con la Edad de Oro de América a la vuelta de la esquina, quizás como nunca antes. ¡Que Rob y Michele descansen en paz! (TS: 15 dic 09:51 ET)